Cuando parece que todo está perdido, los Niños Elegidos de todo el mundo viajan junto con sus Digimon al Mundo Digital y, gracias al poder de los dispositivos digitales, que emiten una luz que MaloMyotismon no puede soportar, consiguen por fin derrotarlo. Los niños secuestrados son liberados del poder de la oscuridad. Oikawa, que se encuentra moribundo debido a que MaloMyotismon destrozó su cuerpo al manifestarse a través de él, puede por fin contemplar el Mundo Digital, y aparece ante él su compañero Digimon.