Al caer la noche, tras los muros de la casa abandonada de la calle Aramberri, se oyen extraños susurros y gritos de terror. A pesar de tener las puertas y las ventanas tapiadas, muchos aficionados del mundo paranormal intentan colarse en la casa para hacer sesiones de espiritismo. Hace muchísimos años, esta casa fue el escenario de un brutal crimen que impactó a la sociedad. Un asesinato tan sangriento que todavía hoy sigue presente en la memoria de los ciudadanos de Monterrey. Al parecer, los espíritus de las personas que fueron allí asesinadas continúan vagando por la casa.